miércoles, 27 de junio de 2007

Ricardo Vilca, un artesano del silencio... de las callecitas a obras

Hace un poco más de una semana, el martes 19, falleció Ricardo Vilca uno de los músicos más importantes de la provincia de Jujuy y todo el altiplano. En el año 2000, subió junto a sus músicos para tocar con Divididos en Tilcara. Allí se registró "Guanuqueando". En el 2001, Divididos editó "vengo del placard de otro" el último disco de estudio de la banda donde se incluyó aquella canción. Cuando la banda liderada por Mollo y Arnedo presentó el disco en el Estadio Obras, Ricardo Vilca volvió a subirse junto a sus amigos. Vilca que solía tocar gratis en peñas y en practicamente cualquier lugar del altiplano, fusionando su música con un fenómeno urbano como el rock, se subió a uno de los escenarios más representativos del rock. De su arte en las callecitas de Jujuy, quedan excelentes discos. Lamentablemente en esta máquina sólo tengo la grabación en vivo del tema con divividos que se encuentra en "vengo del placard de otro", me hubiera gustado poner la versión original, sin embargo, no deja de ser increible...

Como es la última pista del disco de Divididos, tiene un final un tanto extraño...


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Megadeth en Plaza Francia. Un recuerdo.

Increible, pero cierto...

Hace un poco menos de dos años, Megadeth , la banda liderada por Dave Mustaine, tomó sus guitarras acústicas y ofreció un acústico sorpresivo en Plaza Francia que desplazó a los 327 imitadores de Joaquín Sabina. Hicieron los siguientes temas

Trust
Angry Again
Use the Man
Sweating Bullets
She-Wolf
Holy Wars
In My Darkest Hour
A Tout le Monde
Symphony of Destruction.



miércoles, 13 de junio de 2007

Muy Bueno!

No recuerdo haber visto algo así en Buenos Aires.

¡Ula Ula y un Melón!

“¿Por qué tocábamos a la gorra? Porque hay gente que no puede pagar una entrada y no da que no te vayan a ver por eso” Afirma Pato Pomares ex guitarrista de una banda ya desaparecida de música irlandesa, extrañamente denominada: Ula Ula y un Melón.

“Tocábamos en bares y no cobrábamos la entrada, y además la mitad de lo que recaudábamos a la gorra lo devolvíamos de una manera un tanto extraña, con monedas de chocolate” Esto se debe a que los integrantes Ula Ula y un Melón no sólo transformaban a su gusto la música irlandesa, sino también las tradiciones: “los duendes son tacaños y a nosotros no nos gustaba eso, entonces si modificamos un poco la música irlandesa, porque no hacer lo mismo con los duendes… que sean generosos” continúa Pato “en un momento pasaban las chicas con el gorro verde tirando monedas de chocolate y la gente se copaba con eso…”.

Hoy los músicos de la desmembrada banda, siguen distintos caminos: algunos con grandes logros dentro de la música y otros ya alejados del arte. Uno de ellos, el hermano de Pato, Martín Pomares, es guitarrista de La Bersuit y tocó con Andrés Calamaro.

“En la calle no podíamos tocar, era demasiado show para hacerlo al aire libre, se complicaba, lo que si tratábamos era de meter ese espíritu dentro del bar, tocar, hacer participar a la gente, divertirnos y después si: pasar la gorra” cierra Pato.

Ula Ula y un Melón se separó hace un poco más de 2 años pero Pato y 3 integrantes más intentan retomar el proyecto de una forma más tradicional, respetando casi a rajatabla el folklore irlandés.

viernes, 8 de junio de 2007

Robert Fripp: su liga de guitarristas pasa la gorra.

El guitarrista y fundador de King Crimson, Robert Fripp (un genio) está de visita en Buenos Aires para realizar una serie de Shows en el N/D Ateneo. El finalizar el espectáculo, los músicos que tocan con el, pasan la gorra. Un Dato: la entrada promedio sale unos $70.


La nota de Clarín:
http://www.clarin.com/diario/2007/06/08/espectaculos/c-01301.htm


Para quienes no hayan escuchado nada de la banda, aca dejo un video de King Crimson:


miércoles, 6 de junio de 2007

Malabaristas de Rosario

martes, 5 de junio de 2007




Tango a la gorra por Europa




No fue fácil, para ninguno. Allá por el 2005, los chicos de violentrío Adrián, Juan y Camilo, decidieron irse a Europa a probar, a probarse, a tocar (pasando la gorra) los que según ellos son los mejores tangos de la historia. España y más precisamente las calles de Barcelona fueron el lugar más apropiado para empezar a dejar la funda de la guitarra en el piso y buscar, buscarse un camino.

La primera formación: Juan, Adrián y Camilo


No bastaba con tocar, ganarse unos euros y vivir en algún hostel, también había que escaparse rápido cuando, por ejemplo, la policía española intentaba llevarlos detenidos por cometer el gravísimo delito de tocar tango en una plaza. Así, viviendo entre extraños y conociendo músicos de todo el mundo, pasaron más de dos meses. No les fue mal, volvieron con algunos Euros en el bolsillo y alguna novia española.

La experiencia se repitió en el 2006 y fue aún mejor. Ya no iban con las manos vacías, sino con un disco grabado para vender en la calle, mientras tocaban “pasando la funda”. El viaje se extendió y pasaron por Alemania, (a decir verdad fueron para ver el mundial, pero terminaron tocando es festivales importantes como el Alster) Irlanda, Inglaterra e Italia, dónde pasaron la gorra en cada lugar que pudieron. La calle, las plazas, cualquier lugar era propicio para tocar, a veces pidiendo permiso, a veces no. Al finalizar el viaje, Camilo abandonó la banda y fue reemplazado por el “Niño” Ortega. Con nuevo guitarrista, la banda partirá hacia Europa en una nueva gira este 2007, esperando no solo pasar la gorra sino tocar en bares, teatros y festivales cobrando entrada.

En Buenos Aires es distinto. Adrián, bandoneonista y guitarrista de la banda, tiene un apellido que resuena muy fuerte en el ambiente del tango, Ruggiero. Su viejo, Osvaldo, que falleció el 30 de Marzo de 1994, fue Bandoneonista de la orquesta de Pugliese y el Sexteto tango, un histórico. Si bien ser “el hijo de” le abrió muchas puertas a Adrián y los chicos, también fue una carga ya que nadie pudo evitar las comparaciones con su padre. En Buenos Aires, Violentrío, que ahora se llama Violentango por que son más de 3, no toca pasando la gorra, sino que cobra entrada, o simplemente toca gratis.

Dentro de un mes, partirán a vivir una nueva experiencia por Europa, Adrián con bandoneón y guitarra, Juan y El “niño” Ortega con guitarras y Santiago Córdoba en percusión. Viajarán con un nuevo nombre, Violentango, con un nuevo guitarrista, y con dos discos bajo el brazo. Ojalá tengan éxito.

Las primeras grabaciones de Violentrio en

www.myspace.com/violentrio

lunes, 4 de junio de 2007

En el mundo del arte callejero hay de todo. Digamos que es un ecosistema muy complejo, conformado por una multiplicidad de personajes extravagantes cuyo desempeño en las diversas disciplinas de la expresión creativa cotidianammente nos deleita y/o fastidia (dependiendo de nuestro estado de ánimo y de la performance, entre otras variables)

Amen de toda diversidad de formas y tamaños, la rutina y el hartazgo suelen adiestrar nuestra atención para la monotonía: se pierden los matices. El artista callejero no se distingue del comerciante que lo precede vendiendo medias de excelentisima calidad, horribles stickers brillantes de Barbie y el Hombre Araña o la fantástica linterna a fricción que no necesita pilas. Todos demandan atención y dinero, cosa que a los ciudadanos (o vecinos como diría Mauricio) no nos sobran.

¡Y ahí se sube el hijo de puta ese a tocar la quena y el charango en un subte atestado de gente un pleno lunes a las nueve de la mañana! ¡Mierda, carajo! Admito que los hay molestos, si señor. Personalmente no soporto al grupo de actores “Buen Viaje” que hacen siempre el acto del pelado homosexual que pide la caridad de los pasajeros para comprarse un nuevo implante y del tipo que lo basurea. Los que lo vimos tantas veces ya sabemos bien el final y no es que en su primera interpretación haya sido un material de giros argumentales y estructuras narrativas desopilantes. Si bien está todo eso tampoco es menos cierto que dedicarse al arte es nadar contra una corriente muy fuerte. La centralización de los medios y de las industrias culturales con su correspondiente monopolio de la cultura ha cerrado puertas en la cara de muchos aspirantes a troche y moche (helter skelter!) Si hoy día te queres dedicar a la música, al teatro, o a lo que sea, flaco, la vereda y los bondis son algo jodido de evitar. Casi como los call centers en el mundo laboral.

Y yo se que hay mucho talento ahí, porque si de talento hablamos hay cada cosa que vende siendo totalmente carente de talento que tenemos para tirar al techo. Termina pareciéndonos todo resultado de una gran arbitrariedad. Vos si, vos no. En la industria del entretenimiento oficial hay lugar para algunos pocos que se repiten y se repiten y se repiten y se repiten y se repiten…

Incluso la repetición es llevada a las calles, porque Flavio en la guitarra sabe que junta mas monedas de 25 centavos tocando “El Boulevard de los Sueños Rotos” que la canción que le escribió a la hermana de su mejor amigo, que escribe poesías y las reparte en la línea A del subte y claro, no las lee ni el loro.

Es difícil señora, es difícil. Helos ahí rompiéndose el alma ante el muro solido de indiferencia de caras de culo y diarios mal doblados, dia tras dia, atestiguando la miseria de ese ser resentido que es el ciudadano común, preso de sus calendarios desbordantes de trabajos inmundos y malos programas de televisión. Helos ahí, con su sonrisa y todavía animándose a iniciar su propio aplauso, ese que nadie quiere regalarles. Vergüenza debería darnos. Vergüenza debería darle a usted. Si, a usted! ¿Cómo no incentivamos a la creación, a la pluralidad, a la proliferación de estos simpáticos personajes que solo quieren deleitarnos con sus ocurrencias, con canciones, cuentos, o dichosos viajes de la imaginación? No!, no es lo mismo que el vendedor de medias, carajo!



Nicolás Canedo

miércoles, 30 de mayo de 2007

Conversación pertinente al caso, que si te agarra desprevenido te sorprende y ahí agarrate...


Me proponía hacerle una entrevista a un músico amigo, pero sabrán ustedes que quienes disfrutan el arte de tocar un instrumento no son normales, leen puntitos negros sobre rayitas y dice cosas como Tum pa, tum tum pa, y cuando solfean hacen algo así como ta ta taaa ta ta ta taaaa ta ta ta taaa ta ta ta taaaa. Entonces, no debería sorprendernos que alguien que cuando graba discos tiene un metrónomo que le taladra la cabeza nos conteste esto:

¿Che Ari, tocaste a la gorra alguna vez?
¿A la gorra no me acuerdo... de la gorra... MILES?

Ariel Pirosanto - Baterista de rusiA




martes, 29 de mayo de 2007


"Las murguitas"


Cada febrero el asfalto callejero cambia de piel y se llena de luces de colores vivos que hacen olvidar el hollín rutinario maquillado de bocinas incesantes.
Cada febrero a la hora acordada es necesario “sacar el diablo afuera”; convertir las calles en bombos feroces y bailes acordes.
Practica de larga data el carnaval sigue vigente a pesar de las múltiples modificaciones impuestas por el formateo propio de la cultura masiva; sin embargo las murgas conservan su impronta de crítica que se abalanza sobre la sociedad al son de la música de protesta.

Las murgas porteñas constituyen un lugar de participación, de expresión y en muchas ocasiones el medio para comprometerse con diversas causas sociales.
En este breve espacio queremos compartir este resurgir del carnaval que durante mucho tiempo estuvo censurado pero hoy revive con más fuerza y plenitud.
Los invitamos a conocer un poco más este mundo de adoquines transpirados y saltos intentando ganar el cielo en cada fin de semana veraniego.

jueves, 24 de mayo de 2007

Yo hice calle en persona....

Basta de copiar y pegar, basta de reportajes a artistas de las calle, basta de fotos a terceros que no conocemos... vivamos la experiencia en carne propia.... y hagámoslo nosotros mismos!!!

Esta fue mi experiencia: en una esquina céntrica de la ciudad y pegado a la célebre Manzana de las Luces LUCÍ algunas de mis "joyas" (y porqué no venderlas si la oferta es tentadora!!!): revistas "EL GRAFICO" originales... entre otros... del MUNDIAL 86'....








... todo al grito de "El Gráficoooooooo".......




Además....





Vendí una revista a un coleccionista por la módica suma de ... $125!!!!!! increíble....






Esta fue mi breve experiencia en la calle... fue muy divertida y amigable.... se juntaban muchos curiosos amantes del fútbol y de Maradona... prometo una nueva salida a la calle y contaré también como fue a todos los lectores.... Gracias!!!
Diego Gómez

miércoles, 23 de mayo de 2007

Uruguay: Día oficial del Artista Callejero



Cada 16 de marzo se conmemora el Día del Artista Callejero. La fecha escogida coincide con el aniversario del nacimiento de Carlos Resano, popularmente conocido como Fosforito.



"Lo mejor de nuestro día es que genera conciencia de que el arte callejero también es arte, y cada vez tiene más fuerza", comentó Cholo, un viejo que sube a los ómnibus capitalinos para alegrar los viajes. "Hay quienes lo eligieron como una forma de ganarse la vida porque, por ejemplo, se quedaron sin trabajo, mientras que para otros el arte simplemente es su vida y no encontraron un lugar donde desarrollarlo más que en las calles".



Conciencia social del arte callejero


Según Cholo, el homenaje a los artistas que trabajan en las calles genera una toma de conciencia no sólo a nivel social, sino también, y principalmente, a nivel político. "Para nosotros es muy importante tener representación en la Asamblea Nacional de Cultura. Además, contamos con el apoyo de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) y de la Junta Departamental de Montevideo (JDM)", dijo Cholo.
La presencia cada vez más sólida de los trabajadores del arte en las calles permite expresar a la sociedad los códigos de su arte, sus pensamientos y, sobre todo, su humor. Quienes desarrollan esta forma de arte aseguran que deja espacio a la improvisación y abre puertas a las personas que no encuentran otro lugar para actuar y expresarse, pero que saben que ése es su principal interés .


El público según el artista

"La reacción de la gente es muy positiva", aseguró entusiasmado Cholo. Los artistas callejeros alegran a las personas que van en el ómnibus con su mal humor y sus problemas. Sin embargo, Cholo también reconoce que a veces no logran quitarle el mal genio de algunos de los pasajeros.
La reacción de los guardas también es buena. "Eso se debe a que nuestro arte ha evolucionado mucho", sostuvo Cholo. "Antes era difícil tener acceso a un ómnibus, y más aun que un chofer frenara. Ahora tenemos la alegría de que muchas veces los guardas nos digan 'gracias', cuando en realidad somos nosotros los que estamos agradecidos".
Fuente: info internet, páginas uruguayas temáticas referidas al arte

martes, 22 de mayo de 2007

Damas y caballeros...


Buscando representar otra cara de éste fenómeno artístico, más que otra cara otra mirada, en lugar de retratar a los protagonistas fuimos directo a aquellos que hacen posible su existir, pues qué sería de un artista sin su público.
No es común detenerse a observar éstas cosas. Uno se acerca para mirar el show y no a los espectadores, pero resulta sorprendente la actitud que toman los mismos. Por lo general en un primer momento nadie se acerca... hasta que el más valiente da el primer paso. La dinámica del espectáculo determina la distribución de las localidades y a su vez el rol del público, que podrá ser mero espectador o convertirse en partícipe del show.

En “Parque Centenario” la oferta del día es amplia y quizás su causa se encuentra en que es domingo y el clima ayuda muchísimo. Se ofrecen espectáculos para todas las edades y en diferentes espacios del predio. Decidimos acercarnos a uno en particular.



Atraídos por la música, interpelados por una vociferante invitación, el escenario se va armando alrededor de tres sujetos que no se diferencian del resto de la gente. Nada marca ningún límite pero curiosamente la muchedumbre forma un círculo perfecto, construyéndose así una especie de escenario imaginario.





La función comienza. Los más valientes están en primera fila, presa fácil para éstos cómicos que no hacen más que reírse del defecto ajeno. Pero a la gente le gusta, se divierte de la burla, del ridículo. Es el espectáculo que más localidades llena y su causa podría ser blanco de múltiples análisis que no vienen al caso.


Recorriendo el parque nos topamos con titiriteros, bandas de rock, payasos repartiendo burbujas... en fin una multiplicidad de personajes que cambian “su arte” por una “colaboración a la gorra”.

Encontramos otra cara de la crisis económica que atraviesa nuestro país. Los parques están cada vez más poblados y el arte a la gorra contribuye a ello, ya que frente a la oferta variada pero privada de entretención, ofrecen esparcimiento, diversión y distracción gratis ó por unas monedas.


La mayor gratificación que puede recibir un artista, además del tan atesorado aplauso, quizás sea una moneda en la gorra. ¿Qué más valioso que eso? Pues uno paga después de haber visto el espectáculo, no se está obligado, es más si no te gusta te vas antes. Es un halago y un reconocimiento sincero. No es como ir al cine o al teatro, donde se compra la entrada con anticipación y por lo general si no te gusta te quedás igual porque ya pagaste. Acá es: “tómalo o déjalo”.



viernes, 18 de mayo de 2007

Malabarista por la Tele


Nacho Murillo es estudiante de comunicación de la Universidad de Buenos Aires y vive en Castelar. Hace apenas unos años hacía malabares, para ganarse unos pesos, en la esquina de Santa Rosa y Sarmiento, muy cerca de su casa en la “Republica Separatista” del Oeste (donde está el agite, el “gallito” de Morón, el ferrocarril Sarmiento, Divididos, Sumo, los Caballeros de la quema, Árbol y más y más…). Apenas comenzado el año 2006 consiguió trabajo como cadete el la productora que realiza el programa “El Garage” que se emite por canal 13, y que también produce un canal de cable El Garage Tv. Al poco tiempo cuando uno de los productores renunció, Nacho tuvo la posibilidad de comenzar a hacer labores de producción que incluso lo llevaron a España durante 3 meses.

“Estuvo bárbaro cuando empecé a laburar así, me sentí como cuando era chico y llegaba a la final del Final Fight” cuenta Nacho. De la misma forma recuerda su pasado como malabarista “Sacaba poca guita, me bancaba algunas cosas y le daba de comer a mi conejo, Horacio (se ríe) lo engordamos como Homero a la langosta en los Simpsons, pero después me encariñé y no me lo pude comer”. Trabajar como malabarista en las esquinas no es tan sencillo como puede pensarse. Hay una regla que marca territorios, no se trata de llegar a una esquina y hacer el show, primero hay que averiguar a quien pertenece ese semáforo y si no es de nadie, ahí recién se puede comenzar.

Hace poco más de 3 meses surgió en la productora donde trabaja, la posibilidad de hacer un comercial para la marca Citroën y Nacho no lo dudó, el iba a hacer del malabarista que requería el guión. “Es divertido hacer esos separadores, nos divertimos y además se labura profesionalmente, si te fijás bien, es un montaje que incluye video y fotografía digital, esta hecho en HDV y con una Canon digital muy grosa. Está bueno el laburo creativo, también ayudé con el guión técnico”. Así fue como Nacho llegó a la pantalla chica en canal 13 y va por más “Soy muy caradura, ojalá pudiera conducir un programa” Quizá con el tiempo, lo veamos al frente de algún programa.

martes, 15 de mayo de 2007

Don Ramón. El poeta…

Este texto pertenece a Sabrina Diaz Virzi, quien lo publicó en su blog personal y me pareció pertinente subirlo en arte a la gorra. Le agradezo a Sabrina haberme dado la posibilidad y les recomiendo a todos su blog http://sabridv.blogspot.com

Durante 25 años Don Ramón y Doña Elsa atendieron un almacén situado en la calle Sarmiento al 2200. Tras la crisis de los ’90, debieron cerrarlo y se quedaron sin trabajo. Fue en ese momento cuando Ramón, de 62 años, comenzó el secundario y empezó a hacer girar su vida. “Buscando contención y para no estar todo el día metido en casa en un momento muy difícil”, Ramón estudió tres años en el Colegio Evangélico Villa Devoto y “ahí la profesora me viene con la poesía, y me salió ese de ‘Me han tirado un beso esta mañana’”, su primer poema. Antes de terminar sus estudios ya había escrito siete poesías, las cuales recopiló y las imprimió en un cuadernito que comenzó a vender en el subte “D” en 1998. Ganando confianza en cada jornada, Ramón recorre los vagones ofreciendo sus ejemplares y regalando frases de su cálida y sincera poesía a los viajeros.

Incontables pasajeros se cruzaron con él en el subte, como por ejemplo, hace un tiempo, la esposa del director del diario de Arrecifes, su ciudad natal, lo reconoció y le prometió que publicaría allí sus textos. El pueblo de Arrecifes le dio a Ramón uno de los reconocimientos más gratos de su vida, cuando éste recibió una invitación de la biblioteca del lugar para viajar un fin de semana con su esposa y asistir al acto en su homenaje que se realizaría con la contribución de otros poetas.

Ramón puja por la poesía simple, aquella que pueda llegar a muchos oídos, y sobre todo, a muchos corazones. Piensa en una poesía que se entienda y se disfrute, una poesía “para la gente” porque, según Ramón, “en general, los poetas escriben para los poetas”. Trabaja por una poesía que no se escriba para cosechar buenas reseñas, ya que “los críticos dicen que lo que tiene un poco de rima es horrible. Ellos rechazan mi poesía. La gente no está preparada para lo que –los críticos- le aconsejan leer y, cuando lo lee, siente el mismo rechazo que el crítico siente por mi poesía”, expresa Ramón.

El acercamiento a las nuevas tecnologías e Internet le abrieron nuevas e inesperadas posibilidades. El poeta recuerda: “la primera vez que me conecté a Internet puse mi nombre, encontré una chica española que le decía a otra ‘mirá este poema de un tal Ramón de Almagro, con pocas palabras lo lindo que dice’”. Al poco tiempo, una desconocida joven del partido bonaerense de Glew le escribió contándole que había creado una página web dedicada a él (www.ramondealmagro.tk) y que la dejaría en vigencia sólo con su consentimiento. Ramón aceptó y desde hace casi cinco años que cada vez reúne a más visitantes –actualmente, unas 50 personas por día entran a la página-.

El hombre de Almagro publicó alrededor de 75 mil cuadernillos, de los cuales vendió más de 60 mil ejemplares porque “muchos se pierden o los regalo” y editó una publicación con sus cincuenta poesías y cinco cuentos. Además, realizó una investigación sobre Marcos Ana, un poeta español preso durante la dictadura franquista durante 23 años, con el cual logró contactarse gracias a Internet y a las ca(s)u(s)alidades de la vida ya que, tal como cuenta el poeta ibérico en una carta a Ramón, una maestra norteamericana que lo visitó le contó que: “buscando materiales sobre mi vida y mi poesía se encontró en Internet con una historia que la emocionó mucho: la que tú cuentas en ‘Recordando a un poeta’. Me conmovieron tus esfuerzos por ‘encontrarme’ y la apasionada difusión que haces de mi poesía y de mi vida”.

Actualmente, Ramón reconoce que “trabajo poco, escribo poco y quiero mucho a mi señora” y en sus ratos libres visita una biblioteca anarquista cercana a su casa y dice que la visita “porque está cerca y porque se puede fumar”.

Siempre que la inspiración golpea la puerta, Ramón la deja entrar. Y con 73 años, Ramón de Almagro proyecta escribir una nota sobre el poeta Francisco Acuña de Figueroa, nombre de la calle que lo albergó durante 60 años en su querido barrio de Almagro.


…de Almagro

Ramón Valdéz nació en Arrecifes, provincia de Buenos Aires, el 10 de abril de 1934. A sus tres años, su familia se mudó al barrio porteño de Almagro y es allí donde Ramón eligió asentar su corazón y sus recuerdos.

Almagro se convirtió en su apellido por elección: una noche del año 1996 Ramón se comunicó con un programa radial conducido por el periodista Omar Cerasuolo con el objetivo de recitar al aire su primer poema, titulado “Me han tirado un beso esta mañana”. “Lo primero que me dijeron es ‘¿Quién habla?’ y me acordé que una señora había dicho ‘Marta de Quilmes’, otro ‘José de Floresta’, entonces yo le dije ‘Ramón de Almagro’”, recuerda el poeta. Y a pesar de una reciente y forzada mudanza que lo alejó algunas cuadras de su querido barrio, Ramón dice que siempre va a seguir firmando “Ramón de Almagro” porque “es mi seudónimo. ¡Y no voy a estar cambiando los seudónimos cada vez que me mude!”.

Durante su niñez, Ramón vivió en uno de los extremos de la calle Humahuaca y siempre le decía a su mamá que algún día iba a “recorrer la calle hasta el final”, aunque sólo eran unas diez cuadras. Desde que conoció a su esposa Elsa, supo que su sueño de niño tenía indicios de predicción, porque Elsa vivía justo en el otro lado de la calle. Y desde que la vida los cruzó en el trabajo, no se separaron más.

Pero Ramón es un hombre apasionado. Con la vida, con su barrio, con su esposa y con su club… San Lorenzo es el club de sus amores y la vieja cancha de Av. La Plata lo tuvo entre sus asistentes partido tras partido. Con el tiempo, los compromisos matrimoniales lo alejaron de la hinchada y el traslado del estadio se llevó a los cánticos más lejos, pero Ramón cuenta que “después de casados íbamos al supermercado Carrefour que está allá en San Lorenzo” buscando ese añorado “lugar en la tribuna que ya no está”.


Mi Poema de Abril

Picoteando la cáscara
de algún viejo recuerdo
con la lluvia de Abril
nacerá mi poema
le pondré mil colores
los más puros y claros
una música tenue
y el perfume de nardos.

Como una luciérnaga
brillará titilando
subirá por los aires
escapando de mi alma
se estirarán mis manos
sin poder alcanzarlo,
se quedarán mis labios
como siempre rogando:

Que una estrella lo guíe
que lo lleve a tu lado,
pues si tú lo encontraras,
y llegas a escucharlo
mi poema de Abril
quizá viva... hasta Mayo.

Don Ramón de Almagro

jueves, 10 de mayo de 2007

Cuidado:artista suelto!!



Despojarse de las sensaciones es un ejercicio que quizá haya podido realizar Descartes, pero a mi no me sienta bien. Como voy a escribir desde un punto de vista muy personal, y que quizá no sea el mismo que tiene mi grupo, usaré por momentos como recurso, la primera persona del singular. Aclarado esto, ahí vamos.

Solo es necesario utilizar un poco la imaginación. Pensar en la calle Florida un lunes por la tarde de finales de los 80, principios de los 90, por decir algo. Nos situamos más o menos: Alfonsín uno de los pocos, sino el único chascomunense famoso, hiperinflación, plan austral, la llegada del turco, convertibilidad etc etc. Volvamos. Imaginemos preferentemente un día de verano, de esos que son terribles, y el calor destruye la paciencia, y para colmo de males una gaseosa sale millones de australes. Oficinistas de un lado a otro, los kioskos de diarios, los portafolios como péndulos, las gambetas continuas a los que vienen de frente y por ultimo ellos: los artistas callejeros. Los que cuentan chistes, los que son estudiantes de conservatorio y tocan jazz, los que bailan tango, los que hacen artesanías, los que tocan música popular y Ricardo Arjona. ¿Cómo? Sí si… Ricardo Arjona.


Ricardo Arjona


Supongamos ahora, que algo muy pero muy extraño, pero muy extraño eh!, nos llama la atención y nos acercamos a este hombre (que en realidad no sabemos que en unos años será famoso) y escuchamos aproximadamente 4 segundos de una letra.



“Como se sufre ambos lados de las clases sociales

Usted sufre en su mansión yo sufro en los arrabales

Me dijo vente conmigo que sepa no estoy sola

Se hizo en el pelo una cola fuimos al bar donde estaban”



Si yo me imagino en una situación como ésta, creo que me hubieran dado ganas de morirme, o mejor dicho, de matarlo. Pero no. No soy un asesino, creo en la libre expresión y la violencia me parece un recurso absolutamente lamentable. Supongamos ahora que, pasamos por alto semejante momento y seguimos caminando sin tener noción de lo que acabamos de vivir.

Ahora volvamos a nuestros dias. Ya sabemos quien es Arjona. Ya lo escuchamos. A todos los guitarristas nos pidieron “una de Arjona” en alguna reunión o fogón. Ya nos aprendimos hasta pedazos de sus letras que algunos denominan poesías. Ya le cortamos a una novia cuando nos pidió “llevame a ver a Arjona”. Ya escuchamos un tema de Arjona en la radio y tuvimos el impulso incontrolable de arrojar el aparato por la ventana cual Bob Geldof en The Wall. Ya hicimos muchas de esas cosas, ya comprendimos, pero aún así pensamos que hubiera sido correcto quitarle la guitarra en aquel momento en la calle Florida y salvar a la humanidad.

Pero falta algo, necesito una justificación para legitimar este texto.

Fueron horas de confusión, de trabajo y hasta sufrimiento. Sin embargo logré mi cometido, logré una hipótesis o quizá ya sea una conclusión sobre el tema: “Arjona toma a su público por estúpido” Así, sin más vueltas ni eufemismos, Arjona sería equiparable a Tinelli, Gran Hermano, La noche del 10, cualquier programa de chimentos, los arbitrajes del fútbol y la AFA, muchas películas, los 40 principales, el discurso neoliberal, La línea 60, los billetes falsos, Fibertel, Sprayette, TV compras, las baldosas flojas, etc. etc. etc. Veamos por qué: voy a intentar un análisis básico de algunas frases de las canciones de Arjona.


Tema: Desnuda

Desnuda
Que no hay un ingenuo que vista una flor
Sería como taparle la hermosura …


Supongamos que la frase hubiera concluido en la palabra “flor”, hubiera sido mucho mejor que pegarle la explicación de la metáfora “sería como taparle la hermosura”. Horrible.


Tema: Minutos

La casa no es otra cosa,
Que un cementerio de historias,
Enterradas en fosas,
Que algunos llaman memoria.



¿Hacía falta poner: “que algunos llaman memoria”? ¿Hace falta destruir paulatinamente la imaginación del público? Es horrible. No quiero extenderme mucho más, ya que probablemente ustedes ya hayan notado esto que remarco. Sin embargo necesito citar una letra más: De vez en mes


De vez en mes te haces artista,
dejando un cuadro impresionista
debajo del edredón.

De vez en mes con tu acuarela,
pintas girones de ciruela
que van a dar hasta el colchón.

Si es natural cuando eres dama,
que pintes rosas en la cama
una vez de vez en mes.

De vez en mes una cigüeña se suicida,
y ahí estás tú tan deprimida
buscándole una explicación.


Supongamos ahora, (sobre todo después de leer esta letra) que podemos regresar a ese momento donde Arjona tocaba en la calle, a la gorra, pero sabiendo que es lo que hará a futuro y como intentará tomarnos por idiotas. Piensen de lo que podrían salvar a sus oídos, su intelecto, y la humanidad entera. ¿No harían algo?


El arte a la gorra puede generar grandes monstruos, como ya hemos visto, pero prefiero quedarme con la idea de que David Gilmour y Syd Barret, tocaban por algunas monedas en las calles de Francia, un tiempo antes de tocar en Pink Floyd.


Syd Barrett



Les propongo a quienes leen el blog, y quieran comentar este texto, que colaboren aportando nombres de artistas, bandas, actores (lo que sea) que hayan pasado la gorra alguna vez y que hoy sean famosos… o relativamente conocidos. Por ejemplo: Los Tipitos en Villa Gesell

domingo, 6 de mayo de 2007

El arte callejero tiene licencia para alegrar calles de Taiwán

Lo que fue una traba para el tráfico público en aceras y estaciones del metro de Taichung, en Taiwán, ahora agrega valor a la calidad de vida: artistas callejeros ofrecen espectáculos y obras gracias a permisos otorgados por las autoridades locales.
Cuando Wang Heng-yi se prepara para un concierto su rutina no es nada convencional. El sonido de sus instrumentos (tambor, dos er-hu de cuerdas y la armónica) se mezcla para producir la música folklórica con la melancolía del ritmo chino tradicional. No se encuentran muchos músicos para un grupo tan estrafalario (Wang toca los instrumentos simultáneamente) y nada es más singular que el lugar que elige para su ofrecer su espectáculo: la calle. Wang es uno de los numerosos artistas callejeros que dan color a las ajetreadas vías de Taipei. La banda de un solo miembro tiene licencia y toca con frecuencia en las afueras de la estación del metro en Tamsui.
Wang se encuentra entre los más de 300 artistas y grupos con licencia de la Corporación de Tránsito Rápido de Taipei (Trtc, en inglés) para entretener al público en las estaciones del metro. Documento legal El Trtc comenzó a emitir licencias para los artistas callejeros a finales del año 1998, después que los artistas fueron invitados a participar en un festival de artes en el cual tuvieron una calurosa acogida.
Chiang A-pi, jefa de la División de Turismo y Recreación bajo el Buró de Transporte del gobierno de la ciudad, también espera que los actores taiwaneses atraigan a turistas, y piensa que los malabaristas, músicos y artistas de otros países pueden divertir al público taiwanés. "Al ofrecer lugares para las actuaciones e intercambios culturales esperamos utilizar la belleza y la riqueza de la diversidad cultural para enriquecer nuestra ciudad".
Fuente: KELLY HER / REVISTA TAIWÁN HOY, N° 24

miércoles, 2 de mayo de 2007

"Dele señora..."

Línea 114. Año 2005. Pasadas las 23 horas de un día de semana, el colectivo, que iba por Mosconi cruzó la intersección con la calle Bolivia y se acercó lentamente a la parada que esta casi llegando a la esquina de Artigas. Estaba casi vacío, apenas 4 ó 5 personas en la parte de adelante, y la misma cantidad en la parte trasera, que por el diseño del vehículo, es un poco más elevada.

Subió un jóven de pelo largo con rulos y una guitarra colgada. Para muchos de los que viven por Belgrano, Nuñez, Palermo o Villa Urquiza, es una cara conocida ya que es habitual cruzarlo en distintas líneas donde le permiten subir. Habló un rato con el conductor. Giró. Afinó…

“Señores pasajeros tengan ustedes muy buenas noches, este es mi último viaje del día y voy a molestarlos un segundo nada más para pedirles su atención. Voy a tocar unos temas que espero que les gusten… ahí va: Tengo tiempo… para saber, si lo que sueño concluye en algo…”

Se sucedieron 3 temas de rock nacional. Guitarra en mano, el artista al terminar su repertorio, pidió los aplausos correspondientes y le comunicó a su público que pasaría la gorra.

Los primeros 3 pasajeros pusieron apenas algunas monedas con lo que comúnmente se denomina, “buena onda”. Sin embargo, una señora, ubicada unos asientos más sobre el costado izquierdo, no disfrutó demasiado el espectáculo y cuando el cantante ubicó su gorra delante de ella ésta lo corrió con desagrado. La situación llamó la atención de la mayoría de los pasajeros que miraban atentos, incluida una mujer que estaba por bajarse y miraba hacia sus espaldas. El cantante, lejos de ignorar la situación, se jugó un pleno al cero, la miró fijo y exclamó “DELE SEÑORA!!! QUÉ ES PARA LA DROGA!!!”Los pasajeros que continuaban atentos, comenzaron a reírse. “SEÑORA, ES CHISTE, ES CHISTE, NO SE ASUSTE”. Ya era tarde, la señora realizaba toda una serie de ademanes concatenados que denotaban el horror inmenso que sufría ante la situación y el flagelo de las drogas en la juventud. Murmuraba en un volumen imperceptible pero el constante meneo de su cabeza como diciendo que no, excluía cualquier duda sobre la reacción de la dama.

El artista continuó pasando la gorra entre risas propias y ajenas, e incluso realizando algunos gestos alusivos. Unos asientos más atrás, un joven que seguía tentado le preguntó al improvisado músico: ¿De veras es para la droga? Éste asintió con un gesto similar al que se realiza cuando no se tienen cartas buenas en el truco, cerrando los ojos y bajando apenas la cabeza. “entonces tomá” replicó el pasajero, colocando un billete de dos pesos en la gorra, mientras ambos se reían con ganas.

Al llegar a Triunvirato y Olazábal, el artista se bajó no sin antes agradecer a quienes habían puesto plata y buena onda.

“muchas gracias a todos, la mejor retribución para un artista son los aplausos, nos vemos en un próximo bondi, hasta siempre…”

martes, 1 de mayo de 2007


¡Una imagen graciosa para compartir!

lunes, 30 de abril de 2007

Preso en mi ciudad

Dando vueltas por las imprecisas horas enmarcadas en una tarde soleada; intentamos capturar la nueva fisonomía que están adquiriendo los parques y las plazas en la Ciudad de Buenos Aires.

En medio de un contexto marcado por la flexibilización laboral y la fragmentación social (entre otros factores) hay un repliegue sobre el ámbito privado pero este movimiento también modifica el ámbito público, las formas de apropiación que se vuelcan sobre él y también su misma definición.

Para tomar un caso concreto nos ocuparemos de la mutación del Parque Centenario; su fachada ha cambiado pero más allá de las reformas realizadas en lo referente a su aspecto, hay un elemento en común que se está imponiendo en este ámbito en el cual se desarrolla una parte del ocio de la gente aledaña.Estos cambios agregaron un objeto más; muros de cuerpo de metal y piel gris se encargan ahora de contener al parque, a su gente y a cualquier visitante ( sólo bienvenido).Son el fiel reflejo del paradigma de la inseguridad que adopta forma de plataforma electoral y discurso vacío.

Fuera del caparazón hogareño se vuelve indispensable sentirse protegido de un enemigo externo no indentificado más que con una serie de tipificaciones encarnadas en el sentido y difundidas por determinadas clases.

La cuestión es: las rejas ¿significan sólo eso? ¿su función radica en proteger o en aislar? ¿el problema es la inseguridad o la marginación?. Aquí Hay algo que hace ruido....un ruido silencioso que intenta ocultarse ante la mirada aguda.



Las rejas y sus ejecutores intentan dividir entre un adentro y un afuera; entre el “ciudadano” y el marginado; si esto no es así ¿ qué paso con la gente que estaba viviendo en el parque?.En este punto el problema se transforma aparece ligado a causas políticas, sociales, económicas pero sobre todo a hombres hay una mano que dirige y otros que acatan sin instrumentos visibles para accionar.

Vuelve la pregunta frente al planteo de una mayor seguridad, de una mano dura que se imponga, que golpeé y oculte.....¿a dónde fue a para esa gente?....fantasmas transparentes encapsulados al costado del camino; ausentes para los ojos inmutables.








martes, 24 de abril de 2007

¿Quién sabe cantar?


Los artistas callejeros rompen con la estética visual en la vía pública y corrompen la monotonía de nuestro tránsito diario por las calles o veredas de la ciudad con su magia espontánea.

Desde el Gobierno de la ciudad y sus diferentes entes de control intentan canalizar el arte a la gorra callejero por sitios regulados por el municipio (una especie de oficialización de las exposiciones artísticas o artesanales), como el caso de la construcción o alquiler de lugares para llevar a cabo tal fin; por ejemplo la galería de último momento levantada en Florida y Avenida de Mayo en donde los artesanos (expulsados de la peatonal más famosa) venden sus productos.

Al mismo tiempo, observamos la actuación de diferentes artistas a la gorra libres de cualquier manipuleo, aunque en algunas ocasiones son perseguidos por la cesura cultural del gobierno municipal de turno.

Las fotos que ven a continuación fueron retratadas en la calle Florida, uno de los puntos turísticos más emblemáticos del país. Florida es un caso especial. Y ésta es una razón importante para resguardar el arte de la calle como forma de alimentar el hambre turístico. Resguardo oficial o no, según como se vea. Los clásicos musicales al paso en la peatonal, son los más destacados.





Tal es el ejemplo de los amigos peruanos. Todos los días representan canciones tradicionales de su país de origen o clásicos de los clásicos locales. Su arte a la gorra es apreciado, según ellos, en mayor medida por turistas foráneos o por los caminantes circunstanciales.





Por otra parte, observamos en la otra reproducción al solitario “Cabra”, el cantante de la banda Las Manos de Filippi. Cabra es un artista pasajero de la calle, que se manifiesta en la mayoría de los casos, previo a un acto político determinado en la zona (recuerden que es la zona roja de las manifestaciones: Plaza de Mayo, La Casa Rosada, La Municipalidad, La Legislatura Porteña, entre otros edificios con nombres). Además es un reconocido militante popular de la música alternativa. Y en general su representación es más llamativo para los activistas que circundan por la zona o por aquellos que conocen la “esquina del monumento”, famoso en Florida y Diagonal Norte por ser el escenario imaginario de varias bandas que aprovechan el espacio para la expresión artística con notas y letras.

Como ven, la calle es infinita, llena de historias, anécdotas y personajes, como es el arte a la gorra también. Las posibilidades de expresión son ilimitadas. Pensándolo bien… ¿quién sabe cantar? Yo se tocar la guitarra… ¿vamos a pasar la gorra?

Paraiso se mudou para lá


Visitar una ciudad por primera vez, es una experiencia que genera expectativas, preguntas, dudas, contrastes, comparaciones, y sobre todo una sensación de extrañamiento. Todo, o casi, está por descubrirse detrás de un idioma que no es el nuestro.

Río de Janeiro, es una de las ciudades más grandes de Brasil y del mundo. Según el censo del año 2005 la ciudad tenía 6.094.183 habitantes, pero considerando la Región Metropolitana de la Ciudad, el ascenso poblacional llegaba a los 11.351.937 millones de habitantes, ubicados en una superficie total de 4.659 km².

La búsqueda nos llevó hasta la populosa ciudad brasileña, musa inspiradora de muchísimos artistas, anónimos y famosos, pobres y ricos. Las playas, y la geografía de Rio De Janeiro, se han convertido en canción, historia y leyenda. Corcovado, Copacabana, Ipanema, son nombres que la música popular brasileña perpetuó en la voz de miles de personas. En esos lugares, increíbles artistas anónimos, transforman lo que pueden en expresión, en arte. Hojas de palmera, arena, son algunas de las materias primas que estos artífices cariocas modelan con ahínco, obteniendo resultados impresionantes.

Uno de ellos es Edson, (o “Bahiano”, como prefería que lo llamáramos) que pasa su día juntando hojas de palmera para transformarlas en rosas, flores, langostas, carteras o prácticamente cualquier cosa que se le ocurra. Prefirió no salir de cerca en las fotos y nos dejó tomar solo una de lejos.



A pocos metros de Edson, Denise pasa 3 días haciendo un castillo de arena, y luego le cobra a los turistas por sacar una foto. Es muy simpática, pero se pone extremadamente nerviosa cuando le pedimos filmar un poco y hacerle unas preguntas. Cuando conversamos normalmente sin la pequeña cámara digital de por medio, nos cuenta que ni ella ni su marido tienen trabajo desde hace un tiempo y como siempre supo hacer cosas con las manos, intenta vivir de sus pequeñas obras.

A pocas cuadras de donde encontramos a estos artistas, se desarrolló un evento deportivo que convocó gente de todo el mundo: el Red Bull Air Race, una competencia de acrobacia aérea al que muchos llaman la fórmula 1 del aire. Mario, otro artista que encontramos en Ipanema, nos contó indignado, que la policía militar le pidió, no muy amablemente, que hasta pasado el fin de semana, no trabajara ni en Copacabana, ni en Botafogo por la proximidad del evento. De todas maneras, el sabe que la pobreza existente en Rio no se puede esconder y nos cuenta que los extranjeros después de aprender a decir obrigado, aprenden a decir Favela. "La gente no es tonta, saben que en sudamérica hay pobreza y muchos preguntan acerca de eso, sobre todo los europeos" relata.
Viven a la gorra, con o sin talento, pobres o de clase media, lo intentan y sobreviven. América Latina se expresa y desnuda sus realidades tanto en Río de Janeiro como en Buenos Aires y los artistas callejeros están ahí, siempre.
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A continuación una pequeña nota realizada en Río, con algunos de los artistas que se prestaron amablemente.








No pude subtitularla, mi portugués es paupérrimo, pero creo que de todas maneras se entiende.

lunes, 23 de abril de 2007

domingo, 15 de abril de 2007

Nos presentamos:

Buscamos deslizarnos a través de los vertiginosos hilos transparentes, nítidos y fugaces de la red; navegando de forma aventurada pero con certezas y también inquietudes de esas que hacen barullo en medio del silencio, que caminan entre las hormigas de traje gris; aquellas que viven presas de miradas con forma de pared, de muro tirano.

Buscamos en esta travesía cuatrimestral hallar fuentes de indagación profundas, luminosas y oscuras utilizando largavistas que nos permitan sobrevolar la totalidad de esos espacios públicos desconocidos, cansados de ser transitados, olvidados, invadidos y enrejados.

Intentaremos espiar a esos muñecos de carne y huesos, de trajes coloridos llenos de hollín; a las estatuas vivas que merodean las calles difusas; quizás alguna ráfaga de fuego nos encandile en el mismo instante que se nos dibuje otra realidad.

Estaremos aquí y allí; en esa ciudad que nos encierra en esos recorridos impuestos e incorporados. Nuestra forma será la misma que adopta la palabra, similar a una serie de signos unidos a significantes perpetuos pero con significados diversos que se transformarán en una libre expresión de pensamientos, de miradas...




- Otra manifestación del arte en los espacios públicos -

Entre estatuas humanas, malabaristas, mimos, cantautores, dibujantes y varias ofertas más, los artistas callejeros disputan la atención de los miles de transeúntes que a diario circulan por nuestra ciudad. Ellos entregan un rato de esparcimiento y diversión, que a menudo es recompensado por una moneda. Se ganan la vida mostrando su talento y destreza en diferentes disciplinas.

La mayoría emerge en los espacios públicos, algunos impulsados por una opción estética e ideológica y otros por la crisis económica, y quizás sea ésta última la causa de la reciente masificación de ésta forma de "vivir" el arte.